Kyudo, el camino del arco

Kyudo

Kyudo, el camino del arco

El kyudo es el arte marcial japonesa de la arquería. En el Japón antiguo el tiro con arco era considerada una de las disciplinas más elevadas que podía, o debía, practicar un guerrero. En la actualidad el kyudo se entrena más como una forma contemplativa de conocimiento personal.

Para practicar esta actividad es imprescindible contar con un equipamiento apropiado. Obviamente, necesitaremos un Yumi, el arco largo japonés. Es un arma de grandes dimensiones, suele superar los dos metros, tradicionalmente fabricada con un laminado de madera, cuero y bambú que le confieren una buena flexibilidad. Tiene la particularidad de ser un arco asimétrico, que permite, por el ángulo de tensado, utilizar flechas de una longitud considerable. Los proyectiles se denominan Ya y también suelen estar fabricados con bambú. Completan el equipo un guante de cuero llamado yugake y un protector pectoral, o mune-ate, para las practicantes femeninas. Este equipo, unido al vestuario, que se compone de uwagi y hakama, dotan a esta disciplina de una elegancia estética difícil de superar.

Como la mayoría de las artes marciales, sus practicantes van avanzando de grado en función de su conocimiento. Existen tres grados de kyu, que se corresponden con el aprendizaje más básico y, en la práctica, hasta nueve rangos de dan que representan el entrenamiento avanzado.

El kyudo se basa en el dominio de la técnica del Shaho-Hassetsu, que define los ocho pasos o movimientos que deben realizarse para disparar una flecha contra un blanco. Sin embargo, la práctica del kyudo va mucho más allá, transciende la mera técnica y, a través de sus enseñanzas, nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.

El objetivo del kyudo no es acertar en el blanco, ni mejorar nuestra puntería, sino alcanzar un estado en el que la mente adquiere la armonía perfecta con el movimiento, y la flecha pasa a formar parte del tirador igual que lo hace su mano. Esto hace que el kyudo tenga un elevado componente de meditación, basado en la respiración y realización precisa de las técnicas que nos ayudarán a alcanzar el estado de sosiego necesario para su práctica.

Los ideales de la práctica del kyudo se basan en tres principios representados por el Shin Zen Bi, a través de los cuales se busca el desarrollo moral y espiritual del practicante de esta disciplina.

  • Shin es la verdad y representa la sinceridad y honestidad del practicante. Un tiro sincero siempre alcanzará su objetivo.
  • Zen es la bondad, la calma interior que evita los pensamientos hostiles que nos distraen, permitiendo que alcancemos la serenidad necesaria para afrontar nuestras tareas. Acertar en el blanco deja de tener importancia, por lo que el objetivo no supondrá ninguna presión y podremos disfrutar del camino recorrido, que es lo realmente importante.
  • Bi es la belleza. Representa la dignidad a través de la ejecución del tiro y la armonía entre verdad y bondad.

Beneficios del kyudo

La práctica del kyudo tiene un efecto muy positivo en la corrección de la postura, especialmente de la espalda. También mejora el equilibro y la coordinación, desarrolla la atención y la sincronización cuerpo-mente.

Es una actividad ideal para cualquier edad, ya que no tiene grandes requerimientos físicos y aporta, en cambio, una riqueza mental, y espiritual, que nos servirá en todos los ámbitos de la vida.

Si quieres practicar un deporte que te ayude a comprender el valor del proceso frente al objetivo, conocerte a ti mismo y alcanzar la superación personal. Sin duda, tienes que probar el kyudo.

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