Agujetas: ¿Qué son y cómo combatirlas?

agujetas

Agujetas: ¿Qué son y cómo combatirlas?

Tras un periodo de inactividad volvemos a entrenar y en ocasiones las prisas por recuperar el tono muscular perdido nos juegan una mala pasada. Cuando nos sometemos a esfuerzos intensos a los que nuestro cuerpo se había desacostumbrado o trabajamos movimientos que no son los habituales en nuestros entrenamientos, pueden aparecer las conocidas agujetas.

¿Qué son las agujetas?

La mialgia diferida (conocida comúnmente como ‘agujetas’) es un dolor que aparece en nuestros músculos debido a pequeñas lesiones o microrroturas producidas durante el ejercicio intenso y que suelen ir acompañadas de una leve inflamación muscular.

Durante mucho tiempo se explicaba su aparición como debida a la formación de cristales de ácido láctico en el músculo, y se recomendaban remedios como el agua con azúcar o bicarbonato para evitarla. Hoy, gracias a las técnicas de biopsia muscular, se sabe que esta explicación es errónea, y que por tanto los citados remedios caseros no tienen efecto directo para hacer desaparecer las agujetas.

¿Cómo puedo prevenirlas?

El principal remedio contra las agujetas radica en su prevención. Las primeras sesiones al retomar la temporada de entrenamientos, o al cambiar nuestra rutina incorporando nuevos ejercicios, no deben ser muy intensas. Debemos acostumbrar a nuestros músculos a entregar su energía de forma progresiva. A diferencia de otro tipo de lesiones, el calentamiento previo no ayuda a evitar la aparición de agujetas. Sin embargo, el estiramiento posterior al ejercicio puede ser beneficioso para mitigar sus efectos.

¿Y qué hago si ya las sufro?

Por desgracia, no existe un remedio ‘mágico’ que haga desaparecer las agujetas, pero hay una serie de medidas que puedes tomar para reducir el dolor que producen y acelerar su desaparición. No se trata de una lesión grave, pero pueden ser muy molestas e incluso incapacitantes para seguir entrenando.

-Realiza ejercicio suave con los grupos musculares afectados para favorecer el riego sanguíneo de la zona y ayudar a su recuperación.

-Alterna baños de agua caliente en la zona dolorida (que producirán un efecto relajante) con agua fría o hielo (nunca en contacto directo con la piel).

-Puedes usar algún analgésico o antiinflamatorio no esteroideo, como el ibuprofeno. Este sería el caso de agujetas realmente fuertes, y preferentemente bajo prescripción médica.

-Los masajes y friegas ayudan a tonificar la zona a recuperar, y pueden acompañarse con aceites esenciales que activen la circulación, o incluso alguna pomada calmante.

-Algunos alimentos ayudan al proceso de recomposición muscular tras esas micro-lesiones que el exceso de entrenamiento ha originado. Entre los más destacados podríamos incluir:

I) Los alimentos ricos en magnesio (como la leche, frutos secos, el aguacate, el plátano, la soja o los vegetales de hoja verde)

II) La vitamina C: Un zumo de naranja al comenzar el día ayudará a recuperar el músculo dolorido. Puedes complementarlo con bromelina, enzima digestiva de naturaleza protéica con interesantes efectos analgésicos y antiinflamatorios. Se vende como complemento alimenticio, aunque también es abundante en la piña. ¿Qué tal un zumo de naranja y piña?

III) Alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como el salmón, las sardinas o los frutos secos, que también cuentan con propiedades antiinflamatorias.

IV) La pimienta de cayena. Es uno de los mejores y más efectivos analgésicos naturales, debido a su alto contenido en capsaicina, oleorresina presente en los pimientos picantes que actúa sobre el mecanismo de transmisión del dolor produciendo una desensibilización al mismo.

 

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