Un paso más en tu nivel de entrenamiento, método MISS

Método MISS

Un paso más en tu nivel de entrenamiento, método MISS

En anteriores artículos hemos hablado de los métodos de entrenamiento HIIT (High Intensity Interval Training) y LISS (Low Intensity Steady State). Ambos cuentan con características opuestas, entre ellas, la duración, intensidad, tipo de ejercicios, etc. El método LISS está destinado para personas primerizas en el mundo del deporte o que por algún otro motivo no pueden realizar grandes esfuerzos. En cambio, el método HIIT se centra en personas que practican regularmente deporte y su nivel de entrenamiento es elevado, necesitan ejercicios que conlleven más esfuerzo para seguir ejercitando su cuerpo. En un punto intermedio se encuentra el método MISS.

Queremos y podemos aumentar nuestro esfuerzo. Ya hemos pasado la fase que abarca el método LISS, pero todavía no estamos preparados para realizar una sesión HIIT. ¿Qué podemos hacer? La solución está en entrenar según el método LISS, a medio camino entre el LISS y el HIIT.

Características del método MISS

El método MISS (Medium Intensity Steady State) es un entrenamiento de larga duración, 30 – 60 minutos. La intensidad ya no es tan baja. Se puede alcanzar una intensidad media, superior al método LISS (50 – 60% de nuestra capacidad), pero sin llegar a la alcanzada con el método HIIT +80%. Son ejercicios con los que nuestro cuerpo empieza a notar el esfuerzo, pero podemos hacerlos con normalidad.

Cuando nuestro cuerpo ya es capaz de afrontar el nivel de resistencia necesario para superar las rutinas del método LISS, es hora de dar un paso más. El método MISS requiere de un punto más de exigencia, no a un gran nivel, pero sí superando a los del LISS.

Para personas que quieren perder peso es un buen comienzo. Hay que tener en cuenta que al ser una intensidad media, nuestro cuerpo pronto se acostumbrará a los ejercicios. La pérdida de calorías irá bajando. Es decir, a nuestro cuerpo cada vez le costará menos esfuerzo realizar la rutina.

Beneficios del método

Realizando ejercicios de intensidad media hacemos que nuestro cuerpo trabaje adecuadamente. Evitamos lesionarnos musculares y de las articulaciones. Correr, ir en bici, caminar a buen ritmo, son algunos de los ejercicios que se pueden practicar. Lo importante aquí no es el tipo de ejercicio, lo que prima es la intensidad con la que lo hagamos.

Conclusión

Cada uno tiene que tener en cuenta y conocer dónde está su límite a la hora de practicar ejercicio. Si nos sentimos bien y seguimos una dieta equilibrada podremos seguir subiendo de la intensidad los entrenamientos hasta llegar al método HIIT (High Intensity Interval Training). Lo importante es escuchar a nuestro cuerpo.

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